Las copas de vino son piezas delicadas que requieren un cuidado especial para mantener su transparencia y brillo. Un lavado inadecuado puede dejar residuos, olores o incluso dañarlas con el tiempo. En este artículo, te mostramos cómo limpiar correctamente una copa de vino para que luzca impecable en cada uso.


LAVAR LAS COPAS DE VINO EN UN LAVAVAJILLAS
¿Se pueden lavar las copas de vino en el lavavajillas?
La mayoría de copas Riedel son aptas para el lavavajillas y pueden pasar al menos por 1.000 ciclos de lavado sin mostrar cambios en el brillo o la transparencia si se colocan correctamente en el lavaplatos.
Las copas Riedel marcadas con «lavar solo a mano» o «no apto para el lavavajillas» o entregadas en un embalaje sin instrucciones de cuidado/lavado deben lavarse a mano y no son aptas para el lavavajillas.
Limpiar el lavavajillas con regularidad
Los lavavajillas acumulan suciedad con el tiempo. Cada mes deberías utilizar un ciclo de limpieza utilizando vinagre blanco para asegurarte de que tus copas se lavan siempre en un lavavajillas limpio. Vierte una taza de vinagre blanco en un cuenco y comienza el ciclo de lavado con el lavavajillas vacío y con el cuenco colocado de forma segura en la rejilla inferior. Asegúrate de limpiar bien el interior, la puerta y las juntas; elimina los restos del filtro y los brazos aspersores para asegurar que tu lavavajillas funcione eficientemente.
Paso a paso: cómo lavar copas en el lavavajillas correctamente
- La mejor forma de cuidar las copas es evitar detergentes fuertes y seleccionar un ciclo de lavado corto y a baja temperatura.
- Cuando introduzcas las copas en el lavavajillas, asegúrate de dejar suficiente espacio entre ellas para evitar que choquen entre sí o contra otros objetos.
- Es mejor colocar las copas en la bandeja superior del lavavajillas y utilizar un portavasos si el lavavajillas tiene uno. El portavasos ayuda a que las copas no se resbalen durante el ciclo de lavado. Al ponerlas en el lavaplatos, asegúrate de que no estén en contacto con otros objetos. Coloca tus copas de tal manera que no toquen otras rejillas o los brazos aspersores.
- Es posible que algunas copas Riedel sean demasiado altas para caber en el soporte superior del lavavajillas. Si tu lavavajillas dispone de un ciclo especial para el lavado de copas, éstas pueden cargarse cuidadosamente en la rejilla inferior siguiendo las instrucciones anteriores. De lo contrario, deberían lavarse a mano.
- Si es posible, utiliza un cesto de lavado de copas en el lavavajillas para evitar que las copas se desplacen.
- Para evitar las manchas y el enturbiamiento, lo mejor es utilizar agua blanda (de bajo contenido mineral), pero sin ser extremadamente blanda.
- Para prevenir las rayaduras, evita el contacto entre las copas o entre las copas y el metal.
- Utiliza pastillas para lavavajillas de alta calidad recomendadas especialmente para el cuidado de la cristalería. Como alternativa más ecológica, también puedes utilizar vinagre blanco como abrillantador.
Cómo configurar el lavavajillas para lavar las copas de vino
- Abrillantador: el abrillantador debe estar dosificado correctamente en la cantidad adecuada. Es conveniente comprobar a menudo que el lavavajillas tiene suficiente abrillantador.
- Descalcificación del agua: El agua extremadamente blanda puede dañar el cristal. El sistema de descalcificación de agua del lavavajillas debe ajustarse a la dureza de tu agua doméstica y debe corresponder a un valor de aproximadamente 3 - 4 grados de dureza alemana (°dH).
- Selección de temperatura y programa: para lavar las copas, selecciona un programa de temperatura baja (50 – 55°C) o, si está disponible, un programa especial para cristal.
- Vapor: después del lavado, abre brevemente la puerta del lavavajillas (si no se abre automáticamente) para permitir la salida de la humedad. El vapor puede provocar que la superficie del vidrio se enturbie.
- Residuos de alimentos y zumos de frutas: los residuos de alimentos y/o fruta ácida pueden afectar a la composición del líquido de enjuague y, por lo tanto, a las condiciones del proceso. Por eso, es recomendable enjuagar previamente los otros objetos cuando vayas a hacer un ciclo de lavado que incluya cristalería.
- Evita lavar juntos el cristal y los utensilios domésticos de aluminio (por ejemplo, la prensa de ajos, las ollas con asas de aluminio, etc..) porque pueden producirse reacciones químicas entre el aluminio y la superficie del cristal que pueden acelerar el proceso de formación de manchas blancas en el cristal.
LAVAR LAS COPAS DE VINO A MANO
Aunque los lavavajillas pueden ser muy efectivos, no todo el mundo tiene uno y, además, muchas personas prefieren lavar sus copas de vino favoritas a mano. Si vas a lavar a mano la cristalería, sigue estos consejos para hacerlo con mayor efectividad.
Paso a paso: lavado manual de copas de vino
- Cuando laves las copas a mano, límpialas con agua tibia (utiliza jabón para vajillas y enjuaga suavemente). Evita utilizar agua demasiado caliente o hirviendo para el aclarado. El agua caliente es más efectiva que el agua fría porque activa el detergente, el cual disuelve la grasa y otros residuos de tus copas de vino, pero el agua demasiado caliente podría dañar tus copas.
- Sujeta la copa por el cáliz durante el lavado. Esto es muy importante, ya que, si sujetas la copa de vino por el tallo, aumenta el riesgo de que se parta. Mientras sujetas la copa por el cáliz, lava el cáliz, el borde, el tallo y la base presionando suavemente en movimientos circulares con la esponja.
- Para evitar los residuos de detergente, debes aclarar las copas a fondo con agua limpia y caliente, mejor si lo haces en un recipiente. Puedes añadir unas gotas de vinagre blanco al agua de enjuague para obtener más brillo y evitar las manchas de agua en las copas.
- Cambia el estropajo y los paños de secado con regularidad. El material que utilizas para limpiar se gasta y deteriora por el uso, como cualquier otro. Tus estropajos y paños deben estar limpios si quieres unas copas brillantes. Cambia los artículos desechables con regularidad y lava aquellos que sean reutilizables.
Secado y abrillantado sin dejar huellas
- Utiliza dos paños grandes de microfibra para secar las copas y sacarles brillo.
- Mientras seques o saques brillo a la copa, nunca sujetes la base y el cáliz al mismo tiempo porque cualquier torsión o presión puede hacer que el tallo se rompa.
- Primero, sujeta la copa con una mano ayudándote de un paño de secar directamente por debajo del cáliz y con el segundo paño de secar en la otra mano saca brillo cuidadosamente al cáliz por dentro y por fuera. Después, sujeta la copa con firmeza por la base con la otra mano y saca brillo con cuidado con la mano contraria.
- Evita secar las copas boca abajo en una rejilla metálica, ya que los bordes se podrían astillar.
- No utilices un paño de cocina para secar o abrillantar porque podría dañar la copa. En lugar de ello, utiliza dos paños de microfibra.
- Recomendamos utilizar los paños de microfibra para repasar Riedel, que se secan rápidamente y no dejan pelusa.


Cuidado de los paños de microfibra
- Lava los paños de repaso con jabón inodoro y a una temperatura alta de 60°C (para eliminar las bacterias).
- Evita el uso de suavizante de ropa cuando laves tus paños de microfibra, para evitar que se forme una película de grasa en la superficie.
- No seques los paños de microfibra de repaso en la secadora.
Almacenamiento de las copas de vino
Evita guardar las copas en armarios de cocina cerca de productos con olores fuertes porque pueden decolorar el cristal y tener un efecto negativo en el sabor del vino.
Cómo evitar el enturbiamiento del cristal
Las copas pueden volverse blanquecinas con el tiempo debido a depósitos de cal o residuos de detergente.
Para prevenir el enturbiamiento, lo mejor es enjuagar las copas inmediatamente después de su uso, de modo que no se fijen los restos de bebidas/vino. El vino tinto es particularmente fuerte porque su ácido ataca el cristal si el residuo permanece demasiado tiempo en la copa.
¿Por qué las copas pierden transparencia con el tiempo?
El enturbiamiento a largo plazo puede deberse a cambios en la superficie del cristal. Aunque es un proceso natural, puede ralentizarse siguiendo estos cuidados:
- Usa agua blanda para evitar depósitos minerales.
- No laves copas junto con utensilios de metal.
- Seca las copas inmediatamente después del lavado.
